Humo
En esos días en los que no salgo del sueño,
e inhalo hondo esperando que el humo cubra el hueco en mi pecho,
solo me queda esperar que mi autoestima surta efecto,
y que los dolores vuelen del nido en mi cuerpo.
Cuando la crueldad de tus palabras acecha mis pensamientos,
Y la herida en mi corazón me desangra por dentro,
vuelvo a fumar para ahogar mis miedos,
Y sentir que el desgarro desaparece un momento.
Me sostengo el corazón con dolor,
me abrazo la soledad con respeto,
me doy palabras de amor,
Y me aliento a mutearte por completo.
Más que la historia,
me duele esa indiferencia
hacia las heridas internas
que el ego causó.
Más que lo difícil del pasado,
me duele saber que ya no eres,
Y me duele admitir desde cuándo pasó.
También me duelen tus halagos fugaces,
y las inseguridades que todo esto parió.
Y aunque creas que solo busco pelea,
solo buscaba un poco de consolación.
Abrazo con fuerza los dulces recuerdos,
y no espero ya nada porque ya no quiero perder.
No puedo seguir siendo parte de tu juego,
y ya no quiero fingir que todo esta bien.
Solo pido que ya no ignores todo el dolor que aún siento,
y que no esperes que olvide todo el dolor que sentí.
Y no es que te exija palabras de aliento,
pero si pido que dejes de mentir,
porque mi herida aún no sana por completo,
y sí fuiste tú quien me dejó así.
No voy a negar todo lo bueno que llevas por dentro,
y tampoco negaré todo lo bueno que de ti aprendí.
No voy a mentir sobre tus buenos pensamientos,
pero es verdad que ya no confío en ti...
Y todo esto me ahoga por momentos,
y yo lo ahogo con más humo y deseos
de que el miedo no se enganche a mis pensamientos,
y de que esto no sea una herida sin remedio ni fin.
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