Qué más?
Llegan noches desesperadas
en las que mi tristeza no se contiene con palabras.
Noches, tardes y mañanas
con mis pestañas mojándose desconsoladas.
Llegan momentos de melancolía, de soledad y de ironía.
Llegan pensamientos, recuerdos y momentos de ira.
No me arrepiento de haberte conocido,
no me arrepiento de vivir lo que viví contigo,
pero no sé cómo recuperar la vida
de este corazón ya tan frío.
He sufrido de amor antes,
he llorado ríos y mares,
pero fuiste la primera persona
en conocerme sin filtros ni malabares.
¿Cómo reparo una herida así de grande?
Tan profunda que conoció a mi madre,
tan personal que me robó el aire
y tan extensa que me sigue causando males.
¿Cómo separo a quien conozco de quien me muestras?
¿Cómo tomo lo que me dices sin mirar lo que haces?
¿Cómo creerte? ¿Cómo olvidarte
si aún no suelto a quien me presentaste?
Han pasado semanas, meses y días
y me sigues quemando cuando me sueltas,
pero igual me duele cuando me miras.
Han pasado meses, días y semanas,
pero tu recuerdo aún me habla
y el insomnio me llega si no me abrazas.
Han pasado muchas cosas
y he soltado tus promesas,
pero sigo sin entender:
¿qué de todo fue accidente?,
¿qué de todo fue placer?
¿y qué de todo fueron solo diferencias?
Me duele porque, aunque aún me faltas,
sé que no hay a dónde volver.
Me duele porque, aunque aún me amas,
sé que a otras piernas preferiste correr.
Me duele porque, aunque ahí estuve,
jamás sentí que me llegaste a ver.
Me duele porque, aunque sabías que me dolía,
no te quisiste contener.
Me duele porque, aunque sabías lo que hacías,
nunca lo quisiste ver;
y más me duele porque dices preocuparte,
pero con ella fuiste para escuchar
lo que yo siempre te aclamé.
¿Qué más puedo decir
en lo que se me endereza el corazón?
¿Qué más puedo pedir
pa' que me entre la razón?
¿Qué más me falta descubrir
para quitarte la presión
de ser ese a quien yo amo
si no soy quien roba tu atención?
Comentarios
Publicar un comentario